TeoCotidiana
Una plaza llena de gente común vista desde atrás, al atardecer
Reflexión
· 6 min de lectura

¿Para qué te dio Dios el liderazgo que tienes?

Los héroes de la Biblia no aparecieron porque sí. Aparecieron cuando un pueblo gritó.

En los relatos que Jesús oyó de niño, el Espíritu venía sobre alguien para responder al clamor de un pueblo. El liderazgo no era un premio ni un talento: era una respuesta. Si nadie clamó, vale la pena preguntarse a qué está respondiendo tu cargo.

Jesús creció oyendo historias. Como todos los niños de las aldeas de Israel, se sentaba a escuchar a su papá, a su mamá y a los mayores de Nazaret contar los relatos de los héroes.

Sansón, que orando recibía la fuerza de Dios por el pelo largo y peleaba solo contra muchos. Elías, con un manto que hacía caer fuego del cielo. Moisés, con su báculo, abriendo las aguas para escapar de los ejércitos del faraón.

Y después de cada historia, la misma pregunta, dicha o no dicha: ¿cuándo se levantará de nuevo uno como él? ¿Cuándo volverán los héroes gloriosos que liberaban con fuerza y con victoria las aflicciones del pueblo?

Esas historias no eran entretenimiento. Eran la formación familiar, cultural y religiosa de un pueblo ocupado, y moldearon lo que esperaban del futuro.

El detalle que siempre nos saltamos

Cuando uno vuelve a esos relatos con calma, aparece algo que en los sermones casi nunca se menciona.

Esas personas recibían prestados poderes únicos, fuerza extraordinaria que las volvía casi sobrehumanas, y el texto lo dice de una forma muy concreta: el Espíritu vino sobre ellos. Pero eso ocurría para contestar a algo. Y ese algo tiene nombre: el clamor del pueblo oprimido y devastado por las realidades sociales.

Primero fue el grito. Después el líder.

No hubo un adalid en la Biblia sin un clamor comunitario que lo antecediera. Dios no levantaba gente porque tuviera un talento desperdiciado, ni porque hubiera hecho méritos, ni porque le tocara el turno. Levantaba a alguien porque un pueblo estaba a punto de reventar y alguien tenía que ir.

El campeón que estaban esperando

Con Roma encima, la cuenta era simple: si nuestro Dios es el más grande, ¿cómo puede ser que otros dioses estén gobernando su tierra? Hacía falta un campeón nuevo. Un mesías rey que conquistara con espada de fuego y con ejércitos a los que se atrevieron a invadir.

Y llegó uno. Pero llegó a otra cosa.

No hizo caer fuego, no armó ejército, no tomó el poder. Anduvo por las aldeas curando gente, dando de comer, contando cuentos campesinos. Y la pregunta que eso deja es incómoda: si el liderazgo de Dios responde al clamor de la gente, ¿qué pasa cuando lo que hacemos ya no responde a nadie?

Un liderazgo que no responde a nadie

Porque eso es lo que nos pasó. Aprendimos a pensar el liderazgo al revés: primero el llamado, después el cargo, después la plataforma, y por último —si sobra tiempo— la gente.

Se nota en las preguntas que nos hacemos. Preguntamos cuál es mi don, cuál es mi propósito, para qué me llamó Dios. Todas empiezan en mí. Casi nunca preguntamos quién está gritando en este barrio, y si alguien fue.

Hay líderes con congregación, con equipo, con agenda llena y con nadie a quien responderle. Un liderazgo así no es malo por lo que hace: es hueco por lo que no está respondiendo. Se sostiene solo, y lo que se sostiene solo termina sirviéndose a sí mismo.

Y no lo digo desde afuera. Yo también me pregunté durante años para qué me había dado Dios lo que tengo, sin preguntarme una sola vez quién estaba clamando cerca de mí.

Lo lindo es que la pregunta se puede dar vuelta, y cuando se voltea, se vuelve fácil de responder. No es ¿qué puedo hacer con lo que tengo? Es ¿quién está gritando, y qué de lo que tengo le sirve?

¿A qué clamor responde lo que tú lideras?

Primera lámina del carrusel

La versión corta salió en Instagram
10 láminas · @teocotidiana

Una taza de café sostenida en la mano, con tejados y montaña al fondo
Sostener esto

Invítame un café

Esto no tiene publicidad, ni patrocinadores, ni una iglesia detrás que lo financie. Se sostiene con lo que escribo y con la gente que decide aportar.

Si algo de lo que leíste aquí te sirvió, me puedes invitar un café. Literal: un café. Con eso me ayudas a sostener el proyecto — el dominio, las herramientas, las horas de escribir.

Invítame un café

Puedes aportar una sola vez o cada mes.
Tú eliges cuántos cafés.

Gratis · PDF · 17 páginas

Léete el primer capítulo

Se llama «Nuevos Comienzos» y habla del miedo que da empezar algo. Lo escribí pensando en cuando estaba arrancando el pódcast y llevaba meses sin atreverme a grabar.

Te lo mando al correo. Ese es el único requisito: dime a dónde te lo envío y en un minuto lo tienes.

Te llega un correo para confirmar; al confirmarlo recibes el PDF. Y te aviso el día que salga «Dios sigue ocurriendo». No le paso tu correo a nadie y te puedes salir cuando quieras.

Revisa tu correo. Te llegó un mensaje para confirmar. Dale clic y ahí mismo te mando el capítulo. Si no lo ves en un minuto, mira en Promociones o Spam.
Jesús para la vida real, de Tomás Castaño Marulanda
El libro · ya publicado

Jesús para la vida real

«Jesús para la vida real» es un grano más en medio de muchos y muchas que están alzando la voz y sus historias para que estén al servicio de la gente y sus necesidades y sus procesos.

En papel y en Kindle. Y si quieres probarlo antes, el primer capítulo está aquí arriba, gratis.

Comprar en Amazon

Prólogo de José Chacón · Tomás Castaño Marulanda
Edición independiente · ISBN 979-8371758729

Hablan del libro

De las páginas «Hablan de…» de la edición impresa
Si este libro es tu primera aproximación al evangelio, felicidades, te vas a inmunizar contra la religiosidad
Cesar Soto · Chile
Escritor. Pastor Asociado en Austin New Church y pastor de la comunidad «Amor Original». Maestría en Estudios Teológicos Latinos, Palmer Theological Seminary.
No aporta ningún enfoque teológico nuevo, ni propone un nuevo acercamiento doctrinal a la vida cristiana… y esa es la buena noticia
Noa Alarcón · España
Editora y traductora especializada en teología y ciencias bíblicas. Estudió Filología Hispánica y Hebrea.
Su autor vuelve a narrar la historia con una cercanía y ternura que contagian el deseo de volver nuevamente a los brazos de Jesús
Almendra Fantilli · Argentina
Licenciada en Comunicación Social y fotógrafa. Directora del documental «El Culto».
Tomás contribuye en buena hora a recordar que estamos en mora, con dos milenios de atraso, y lo hace por una vía que no goza de buena prensa: abordar preguntas simples, sin pedigrí
Alvin Góngora · Colombia
Master en Estudios Teológicos. Docente universitario. Editor de Traducciones en Tearfund. Editor de este libro.
Puede ser el texto que al leerlo te haga sentir menos sola y enajenada en la ola de pensamientos que de pronto llegaron a cuestionarlo todo
Ana Belén · Ecuador
Doctora en geografía humana. Docente de la Universidad de Barcelona.
Este libro ayudará a una generación a ver cuán hermoso es Jesús en verdad
Sergio Ramírez Lozano · Colombia
Director de traducciones e interacción bíblica, Sociedad Bíblica Colombiana. Ph.D. en Psicología y Magíster en Ciencias Bíblicas.
Lo que viene · en construcción

Dios sigue ocurriendo

El devocional. Veintidós capítulos que siguen a Jesús desde el pesebre hasta las heridas que conservó después de resucitar — no para explicarlo, sino para encontrarlo donde uno vive.

Todavía no tiene fecha. Quien esté en la lista de correo se entera primero, y verá capítulos sueltos antes de que salga.

Avísame cuando salga
I

Dios se acercó

Nació pequeño, en la noche, en el exilio, en la vida ordinaria.

II

Jesús y la vida humana

Se cansó. Lloró. Tocó lo intocable. Puso una mesa donde cabes.

III

El Reino y la humanidad

El diablo también ofrecía poder. El padre salió corriendo.

IV

La cruz

El templo lo enojó. No se haga mi voluntad. ¿Por qué me has abandonado?

V

Resurrección y esperanza

Tomás necesitó tocar. Lo reconocieron. Conservó sus heridas.

Tomás Castaño Marulanda
Quién escribe esto

Tomás Castaño Marulanda

Crecí en un barrio pobre, violento y peligroso, con todas las carencias imaginables y todos los peligros imaginables. La iglesia local en la que crecí me salvó la vida: me dio un lugar, me dio identidad, me dio el amor que necesitaba para ser fuerte frente al contexto, y me dio razones para no aceptar las ofertas de dudosa procedencia que el barrio siempre tenía listas para un muchacho como yo.

Y en esa misma iglesia me tocaron las espinas. Cuando empecé a hacer preguntas que desbordaban las respuestas permitidas por el pastorado, se explotó la burbuja. Salí abruptamente del lugar donde me había construido durante años y me quedé sin saber a dónde pertenecía.

Ya sé que la metáfora de la rosa es un cliché. No encontré ninguna otra que se adaptara mejor. He sufrido las espinas del cristianismo y también he vivido su belleza, el olor a dulce, la alegría de la esperanza. Y creo que hay algo que decir en las dos direcciones.

Hay espinas que nunca debieron existir: el abuso psicológico, emocional, espiritual y también sexual, cometido por personas y organizaciones que alegando ser agentes de Dios actuaron como el diablo. Cuando escribo sobre eso no lo hago desde afuera. Y frente a esas heridas sigo creyendo que la belleza de Jesús tiene una caricia de sanidad.

De ahí salió TeoCotidiana: reflexiones diarias sobre Jesús, escritas en los ratos libres. Después vinieron el pódcast y Jesús para la vida real, con prólogo de José Chacón. Ahora estoy escribiendo dos libros más: un devocional que se llama Dios sigue ocurriendo y otro que se llama Qué cristianismo tan extraño.

Camino buscando aportar en la construcción de una iglesia donde los rechazados y las rechazadas, las ovejas negras, encuentren aceptación y cercanía.

«El lugar más alto al que quiero que me lleve Dios es a los pies de las personas.»

Esto no es la verdad verdadera. A lo sumo son ideas que me han acompañado, y que te dejo aquí por si te sirven en el camino.

El pódcast

Dieciocho episodios sobre las preguntas que en la iglesia se responden rápido y en la vida no.

Todos los episodios
018Verdadera alabanza y adoración
017No es la palabra de Dios
016Una fe subversiva
011El cristianismo es un proceso
009El infierno
008¿Diezmar o no diezmar?
El primer capítulo, gratis «Nuevos Comienzos» en PDF · te llega al correo

Revisa tu correo y confirma.