TeoCotidiana
Un campesino extiende granos de cacao para que se sequen al sol en una finca de Ghana
Foto: Granos de cacao en Nkyerepoaso, Ghana · King Bangaba · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
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Por Tomás Castaño Marulanda

Mercy Amba Oduyoye: Quién es y tres libros para empezar a leerla

En 1989 reunió en Accra a setenta y nueve teólogas de toda África, porque en las teologías de la liberación las mujeres africanas no aparecían por ninguna parte. Se llamaron un círculo, para que nadie se sentara en la cabecera.

Mercy Amba Oduyoye es una teóloga metodista de Ghana. Nació en 1934, y en su continente la llaman la madre de las teologías de las mujeres africanas. Fue subsecretaria general del Consejo Mundial de Iglesias y en 1989 fundó el Círculo de Teólogas Africanas Comprometidas. Su obra separa el evangelio de la cultura europea con la que llegó a África, sin rechazar ni lo cristiano ni lo africano.

En 1989 llegaron a Accra, la capital de Ghana, setenta y nueve mujeres de distintos países de África. Las había convocado Mercy Amba Oduyoye, una teóloga metodista ghanesa que estaba cansada de una cosa: las teologías de la liberación hablaban del Tercer Mundo, de los pobres y de los negros, y las mujeres africanas no aparecían por ninguna parte. Se reunieron en el Trinity College, el Colegio de la Trinidad, un seminario de Accra, para pensar cómo enfrentar el machismo y el racismo que venían metidos tanto en la cultura como en la religión. Al final escogieron un nombre, y lo escogieron a propósito: un círculo, porque querían trabajar sin jerarquías. En un círculo nadie se sienta en la cabecera.

Quién es Mercy Amba Oduyoye

Mercy Amba Oduyoye (1934), en un encuentro ecuménico en Limuru, Kenia. Foto: Consejo Mundial de Iglesias
Mercy Amba Oduyoye (1934), en un encuentro ecuménico en Limuru, Kenia. Foto: Consejo Mundial de Iglesias

Nació el 21 de octubre de 1934 en la finca de cacao de su abuelo, cerca de Asamankese, en lo que entonces era la colonia británica de Costa de Oro. Era la mayor de nueve hermanos, en una familia akan. Su papá, pastor metodista y maestro, llegó a presidir la Iglesia Metodista de Ghana entre 1973 y 1977, y su mamá trabajaba en la iglesia por las mujeres y los niños. Ella dice que vive desde su «trasfondo akan cristianizado»: la cultura de su pueblo y la fe metodista de su familia, juntas.

Estudió en un internado metodista para niñas en Kumasi, se graduó en teología en la Universidad de Ghana en 1963 y siguió sus estudios en Cambridge, en Inglaterra. En 1968 se casó con Adedoyin Modupe Oduyoye, un nigeriano de la etnia yoruba, y no tuvieron hijos. Trabajó en la Conferencia de Iglesias de Toda África y en el Consejo Mundial de Iglesias, del que fue subsecretaria general entre 1987 y 1994, y enseñó en la Universidad de Ibadan, en Nigeria, y en Princeton, Harvard y Union, en Estados Unidos. En Ghana dirige el Instituto de Mujeres Africanas en Religión y Cultura del seminario Trinity.

El contexto en que escribió

Oduyoye tenía trece años cuando, en 1948, en su país se boicotearon los productos europeos, y veintidós cuando Ghana se independizó, en 1957. La noche de la independencia, Kwame Nkrumah, el primer presidente, dijo que la independencia de Ghana no significaba nada si no iba unida a la liberación total de África. Ella creció con esa idea y la llevó a la teología: para Oduyoye, renovar la teología africana era una condición para las otras independencias.

Cuando enseñó en Estados Unidos, notó que la gente que escribía sobre África y sobre el cristianismo africano no era africana, y era casi toda hombres. Las teologías de la liberación le dieron voz, pero no veían a las mujeres. Las feministas de Occidente sí las veían, pero hablaban de las africanas desde sus propias prioridades, como la sexualidad o la mutilación genital, cuando lo que más les dolía a las mujeres de su continente era la pobreza y la discriminación. En 1981, en una asamblea de teólogos del Tercer Mundo en Nueva Delhi, lo dijo con una frase: si el Tercer Mundo había irrumpido en la teología, las mujeres eran la irrupción dentro de esa irrupción.

Lo que propone

La Biblia no es cultura británica. Oduyoye no acepta el relato según el cual los misioneros solo trajeron cosas buenas. Con la Biblia llegó también la manera de vivir de Europa, y muchos misioneros intentaron borrar la cultura africana. Ella lo dijo así: la Biblia no es cultura británica, ni francesa, ni europea.

Sospechar de la cultura y de la religión al mismo tiempo. Oduyoye no rechaza lo africano ni lo cristiano. Mira las dos cosas con sospecha y les hace las mismas preguntas: ¿qué de la cultura akan oprime a las mujeres, y qué de ella las libera más que la europea? ¿Qué del cristianismo las ha callado, y qué del evangelio las levanta? En la cultura de su familia el parentesco se contaba por la línea de la madre, y ella usó eso para pensar el lugar de la mujer por fuera del modelo patriarcal que trajeron los europeos.

La hospitalidad como teología. Para ella, dos prácticas que las mujeres africanas conocen bien, la hospitalidad y la hermandad entre mujeres, son recursos para leer el evangelio y para resistir juntas lo que las oprime.

La mujer sin hijos. En culturas donde a una mujer se la honra por los hijos que tiene, Oduyoye no los tuvo, y escribió sobre eso en un ensayo que tituló «Volver a casa, a mí misma: la mujer sin hijos en el espacio de África occidental».

Por qué la pongo en esta lista

Porque lo que ella vivió en Ghana lo vivimos en América Latina. A nosotros también nos llegó el evangelio empacado en la cultura de otros, y durante mucho tiempo nos enseñaron que para ser buenos cristianos teníamos que dejar de ser lo que éramos: nuestra música, nuestras fiestas, nuestra manera de hablar. Ese cristianismo que les dice a los pueblos que sus costumbres son del diablo no se parece al Jesús que mandó a sus discípulos a quedarse en las casas de los pueblos «comiendo y bebiendo lo que os den» (Lucas 10:7). Oduyoye hizo con cuidado lo que a nosotros todavía nos falta: separar el evangelio de la cultura de quienes nos lo trajeron.

También porque la teología no se escribe solo en Alemania y en Estados Unidos. Hace años vengo diciendo en esta página que hay un mundo académico mucho más amplio que el de la teología reformada gringa, y que hay que buscar a los católicos, a los africanos y a los latinos. Oduyoye es una de las razones.

Su bibliografía, para ubicarse

Casi toda su obra está en inglés. Hearing and Knowing, «oír y conocer» (1986) es su reflexión sobre el cristianismo en África. Daughters of Anowa, «hijas de Anowa» (1995), que toma el nombre de Anowa, una figura de las leyendas akan, trata de las mujeres africanas frente al patriarcado. Introducing African Women's Theology, «introducción a la teología de las mujeres africanas» (2001) es una introducción corta a la teología de las mujeres de su continente, y Beads and Strands, «cuentas e hilos» (2004) reúne reflexiones sobre el cristianismo africano.

En español hay un libro que editó con la teóloga keniana Musimbi Kanyoro, con textos de varias teólogas africanas: Mujeres, tradición e Iglesia en África, publicado por Verbo Divino, una editorial católica de Estella, en Navarra.

Tres libros para empezar

Portada de Mujeres, tradición e Iglesia en ÁfricaMujeres, tradición e Iglesia en ÁfricaVerbo Divino
Portada de Introducing African Women's TheologyIntroducing African Women's TheologyPilgrim Press
Portada de Daughters of AnowaDaughters of AnowaOrbis Books

1. Mujeres, tradición e Iglesia en África (con Musimbi Kanyoro; 1992; en español, Verbo Divino, 2003). Empieza por aquí: es el que está en español. Varias teólogas africanas escriben sobre la vida de las mujeres en el cristianismo de su continente, y el capítulo de Oduyoye trata de las mujeres y los ritos.

2. Introducing African Women's Theology, «introducción a la teología de las mujeres africanas» (2001, en inglés). La entrada más corta a lo que ella y sus compañeras pensaron.

3. Daughters of Anowa, «hijas de Anowa» (1995, en inglés). Las mujeres africanas frente al patriarcado, en la cultura y en la iglesia.

Este artículo es parte de la serie 10 autoras del mundo que hay que leer para entender el evangelio: un artículo por cada una, con quién es, de dónde viene y por dónde empezar.

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