
Por Tomás Castaño Marulanda
10 autoras del mundo que hay que leerpara entender el evangelio (y por dónde empezar con cada una)
En mi lista de los autores que me habían acompañado había treinta y nueve nombres, y solo dos mujeres. Al final anoté: «me hace falta leer a más mujeres de la teología». Esta lista responde a ese pendiente.
Cuando publiqué en mi página la lista de los autores que me habían acompañado, eran treinta y nueve nombres y una revista: latinoamericanos, alemanes, un irlandés, dos vascos, católicos, anabautistas, evangélicos. Mujeres había dos, Nadia Bolz-Weber y Elsa Tamez. Al final puse una nota entre paréntesis: «me hace falta leer a más mujeres de la teología… Recibo propuestas al respecto». Con el paso de los años he comenzado a descubrir autoras que han aportado invaluablemente al estudio y el entendimiento de la Escritura y de Jesús (que es mi foco de estudio principal). No es fácil ubicar mujeres porque por muchos años la teología más mencionada viene de la pluma y las experiencias masculinas, pero como con el evangelio ocurre en la historia del pensamiento teológico, las mujeres han sido fundamentales.
Por qué una lista de mujeres
En noviembre de 2024 me invitaron a un grado en el Seminario Bíblico de Colombia. Se graduaba una amiga, y unas semanas antes me había contado lo importante que era para ella que el diploma dijera «Teóloga». Hasta hacía poco, los diplomas del seminario decían «Teólogo», aunque se graduara una mujer. Es una diferencia de una letra y es una diferencia de dignidad: durante años, las mujeres que estudiaban teología recibían un papel que las nombraba en masculino, como si el oficio no pudiera ser de ellas.
Yo creo que ese oficio siempre fue de ellas, y que Jesús lo dejó claro. Lucas cuenta que, yendo de camino, Jesús llegó a una aldea y lo recibió en su casa una mujer llamada Marta. Su hermana, María, «sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra» (Lucas 10:39). Sentarse a los pies de un maestro era el lugar del discípulo: Pablo, cuando cuenta su formación, dice que fue «instruido a los pies de Gamaliel» (Hechos 22:3). María ocupó el lugar de los que estudiaban. Marta se quejó de que su hermana la dejaba sirviendo sola, que era lo que se esperaba de una mujer en una casa de esa época, y Jesús le respondió: «María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada» (Lucas 10:42).
Y se la quitamos. Durante siglos, las iglesias les cerraron a las mujeres los seminarios, los púlpitos y las cátedras, y cuando por fin las dejaron estudiar, les entregaron un diploma en masculino. Por eso no creo que esto sea una concesión, ni una cuota, ni un tema de agenda. A las mujeres nadie tiene que concederles un lugar en la teología: Jesús ya se lo dio. Nos toca devolverles lo que les quitamos, y eso empieza por algo tan sencillo como leerlas. Sobre lo que dice el Nuevo Testamento de las mujeres que enseñan y pastorean escribí en ¿Puede una mujer ser pastora?.
Cuando la teología la escriben solo hombres, se quedan escenas enteras sin ver. La mujer que ungió a Jesús en Betania estuvo en todas las Biblias durante dos mil años. Hizo falta una biblista para preguntar por qué sabemos el nombre de Judas y no el de ella. Agar estuvo siempre en el Génesis. Hizo falta una teóloga negra para ver en ella a las esclavas de su país. Son pedazos del evangelio que estuvieron ahí todo el tiempo y que pasaron siglos sin que nadie los mirara de la manera en que sólo las mujeres teólogas y biblistas podrían hacerlo.
Las diez van por orden de nacimiento, de la mayor a la menor.
Dorothee Sölleuna oración con la noticia del día

Teóloga y poeta alemana, protestante, 1929–2003. Creció bajo el nazismo, y su teología nació de la pregunta de cómo hablar de Dios después de Auschwitz. En 1968 fue una de las fundadoras en Colonia de la Oración Política Nocturna, un culto que ponía la noticia del día frente a un texto de la Biblia y terminaba en un llamado a actuar. En 1982, ese modelo inspiró las oraciones por la paz de Leipzig, de donde salieron en 1989 las manifestaciones que ayudaron a tumbar el muro. Para empezar: Reflexiones sobre Dios (Herder). Su artículo completo: Dorothee Sölle: quién es y tres libros para empezar.
Mercy Amba Oduyoyeel círculo de Accra

Teóloga metodista de Ghana. Nació en 1934, y en su continente la llaman la madre de las teologías de las mujeres africanas. En 1989 reunió en Accra a setenta y nueve teólogas de toda África, porque en las teologías de la liberación las mujeres africanas no aparecían, y se llamaron un círculo, para que nadie se sentara en la cabecera. Dijo que la Biblia no es cultura británica, ni francesa, ni europea. Para empezar: Mujeres, tradición e Iglesia en África (Verbo Divino), que editó con Musimbi Kanyoro. Su artículo completo: Mercy Amba Oduyoye: quién es y tres libros para empezar.
Delores S. WilliamsAgar en el desierto

Teóloga presbiteriana estadounidense, 1934–2022, la primera mujer negra que llegó a uno de los puestos de profesor más altos del Union Theological Seminary, el Seminario Teológico Unión de Nueva York: la cátedra que lleva el nombre de Paul Tillich. En 1993 publicó un libro sobre Agar, la esclava egipcia obligada a darle un hijo a Abraham, la misma que le puso nombre a Dios: «el Dios que ve». En ella reconoció a las mujeres negras de Estados Unidos. Su pregunta sobre la cruz sigue incomodando: qué buena noticia oye en un Jesús que sustituye a otros una mujer a la que obligaron toda la vida a vivir en el lugar de otros. Para empezar: Sisters in the Wilderness, «hermanas en el desierto» (en inglés). Su artículo completo: Delores S. Williams: quién es y por dónde empezar.
Elisabeth Schüssler Fiorenzaen memoria de ella

Biblista católica nacida en Rumania en 1938, en una familia de habla alemana, profesora en Harvard, que en 1987 se convirtió en la primera mujer que presidió la Sociedad de Literatura Bíblica. En 1983 publicó En memoria de ella, cuyo título viene de la promesa de Jesús sobre la mujer que lo ungió en Betania, y en el que reconstruye el lugar de las mujeres en el movimiento de Jesús y en las primeras iglesias. Para empezar: Los caminos de la Sabiduría (Sal Terrae). Su artículo completo: Elisabeth Schüssler Fiorenza: quién es y tres libros para empezar.
Kwok Pui-lanla Biblia en el mundo no bíblico

Teóloga anglicana. Nació en Hong Kong en 1952, en una familia de religión popular china. De niña, alguien del vecindario la llevó a una iglesia que por fuera parecía un templo chino, y allí una mujer que en 1971 se ordenó sacerdote la animó a estudiar teología. Fue una de las que dieron origen a la teología feminista asiática, y lee la Biblia con una doble sospecha: de la lectura que calla a las mujeres y de la que llegó con los imperios. Para empezar: Introducing Asian Feminist Theology, «introducción a la teología feminista asiática» (en inglés). Su artículo completo: Kwok Pui-lan: quién es y tres libros para empezar.
Amy-Jill Levinelas parábolas de un rabino

Biblista judía estadounidense, nacida en 1956. A comienzos de los años sesenta, cuando tenía siete años, una compañera le dijo en el bus del colegio que ella había matado a nuestro Señor, y ella decidió ir a catequesis a averiguar de dónde salía ese odio. Lee los evangelios desde el judaísmo de Jesús, y en 2019 fue la primera judía en enseñar Nuevo Testamento en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. Para empezar: Relatos cortos de Jesús (Verbo Divino). Su artículo completo: Amy-Jill Levine: quién es y tres libros para empezar.
Nadia Bolz-Weberla iglesia de los que no cabían

Pastora luterana estadounidense, nacida en 1969. Antes de pastorear fue comediante, trabajó en restaurantes y pasó años en el alcohol y las drogas. En 2008 fundó en Denver la Casa para Todos los Pecadores y Santos, una iglesia de liturgia antigua para la gente que las otras iglesias no querían, y escribió que Dios aparece en las personas equivocadas. Para empezar: Santos accidentales (JUANUNO1), el libro suyo cuya primera edición en español edité yo. Su artículo completo: Nadia Bolz-Weber: quién es y tres libros para empezar.
Beth Allison Barrla feminidad bíblica tiene fecha

Historiadora bautista estadounidense, especialista en la iglesia medieval y profesora en la Universidad Baylor, en Texas. En su iglesia no la dejaban enseñar la escuela dominical de los jóvenes porque en la clase había muchachos, y en 2016 a su esposo, el pastor de jóvenes, lo despidieron por pedir que la dejaran enseñar. En 2021 escribió un libro sobre la manera en que la sumisión de las mujeres llegó a predicarse como evangelio. Para empezar: La construcción de la feminidad bíblica (CLIE). Su artículo completo: Beth Allison Barr: quién es y por dónde empezar.
Kate Bowlertodo pasa por algo

Historiadora canadiense, nacida en 1980, profesora en la Universidad de Duke. Pasó diez años estudiando el evangelio de la prosperidad, el que promete salud y plata al que tiene fe, y en 2015, a los treinta y cinco años, le diagnosticaron un cáncer en etapa cuatro. Escribió contra la frase que más le repetían: todo pasa por algo. Para empezar: Everything Happens for a Reason, «todo pasa por algo» (en inglés). Su artículo completo: Kate Bowler: quién es y tres libros para empezar.
Rachel Held Evansun año en el techo

Escritora estadounidense, 1981–2019. Creció en Dayton, el pueblo del juicio del mono, en un mundo evangélico que tenía respuesta para todo, y escribió sus dudas en público. Entre 2010 y 2011 cumplió al pie de la letra lo que la Biblia les manda a las mujeres, hasta sentarse en el techo de su casa. Escribió para los que aman a Jesús y no saben qué hacer con la iglesia. Murió a los treinta y siete años. Para empezar: Buscar el domingo (JUANUNO1). Su artículo completo: Rachel Held Evans: quién es y tres libros para empezar.
Lo que tienen en común
Varias pasaron por el mismo lugar que dos de los hombres de la primera lista. En el Union Theological Seminary de Nueva York, donde enseñó Tillich y por donde pasó Bonhoeffer, Dorothee Sölle fue profesora entre 1975 y 1987, Mercy Oduyoye enseñó, y Delores Williams hizo el doctorado y ocupó la cátedra que lleva el nombre de Tillich.
Varias fueron las primeras. Schüssler Fiorenza fue la primera mujer que presidió la sociedad de biblistas más grande del mundo; Williams, la primera mujer negra que llegó a uno de los puestos de profesor más altos de Union; Levine, la primera judía que enseñó Nuevo Testamento en el instituto bíblico del Vaticano. Oduyoye juntó en un círculo a las teólogas de todo un continente.
Y a varias les costó. A Sölle nunca le dieron una cátedra en su país. Al esposo de Barr lo despidieron. A Bolz-Weber le dijeron pastrix, la palabra despectiva que usan algunos cristianos en Estados Unidos para no decirle «pastora» a una mujer, y ella la usó como título de su segundo libro, Pastrix (2013), en el que cuenta su vida, desde su infancia fundamentalista hasta el púlpito. Rachel Held Evans terminó por dejar de llamarse evangélica.
Cómo usar esta lista
Siete de las diez tienen al menos un libro en español, y en cada resumen digo cuál. Las otras tres, Williams, Kwok y Bowler, solo están en inglés. Las incluí porque sin ellas faltarían Agar, Asia y alguien que estudió de cerca el evangelio de la prosperidad que se predica en tantas de nuestras iglesias.
No hace falta leerlas en orden. Si te interesa la Biblia misma, empieza por Levine y por Schüssler Fiorenza. Si estás cansado de la iglesia o ya te fuiste, empieza por Rachel Held Evans y por Bolz-Weber. Si te preguntas qué tiene que ver la fe con lo que pasa en las noticias, empieza por Sölle. Y si alguna vez te dijeron que una mujer no puede enseñar en tu iglesia, empieza por Barr. Lee con la Biblia abierta al lado, y con alguien con quien conversar lo que vayas encontrando.
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María escogió sentarse a aprender a los pies de Jesús, y Jesús dijo que esa parte no le sería quitada.



